Nutrición y Competencia Deportiva en SPC 



Es evidente que el potencial_DSC0039 genético de un ganador SPC 
podrá expresarse en las pistas si una ecuación multifactorial se lo permite. Serán entonces un conjunto de factores y decisiones las que se combinen para lograr un ganador, figurar en las estadísticas y mantenerse en el podio.
La relación causa/efecto en los resultados no está librada al azar, independiente de la genealogía y su dinastía; es bien sabida la importancia que tienen otros factores como: la capacidad de respuesta y adaptación del PSC a distintos programas de entrenamiento, el estado físico y de salud, la atención durante la estabulación, el seguimiento del médico veterinario, la preparación del entrenador, las destrezas del piloto y otros.

A esta ecuación multifactorial no le es ajena uno de los componentes estratégicos como es el de satisfacer las necesidades apropiadas y equilibradas de nutrientes durante las exigencias en la etapa de alto rendimiento deportivo.

La composición, calidad y cantidad de nutrientes de una dieta están en relación directa con las necesidades del PSC en sus distintos momentos deportivos. Así, los requerimientos nutricionales no serán los mismos para un caballo durante el momento de largada en la gatera que para aquel
que inicia su entrenamiento. Se debe prestar mucha atención a este punto, ya que un desbalance en la dieta puede plantear fundamentalmente dos problemas estructurales al momento de la competencia:
por un lado, generar un déficit, donde el atleta no tendrá a mano los recursos necesarios para la exigencia deportiva, quedando expuesto a agotar rápidamente sus reservas “sin resto antes de cruzar el disco”; por otro lado, los excesos en la dieta pueden generar ineficiencias por no utilización de los excedentes, y así exponerse a posibles perturbaciones orgánicas y funcionales a veces irreversibles.

Por supuesto, acompañan otros factores, como puede ser el consumo del oxígeno necesario para combustionar o “quemar” en forma rápida y eficiente las reservas de ácidos grasos (si se encontraban en la dieta como aporte nutricional), los que aportan un suministro rápido de la energía requerida y demandada por la masa muscular en el momento mismo del esfuerzo físico.

Resumiendo, los desbalances entre los requerimientos y el aporte de nutrientes pueden generar tensiones y frustraciones al momento de la competencia. Esta brecha “demanda vs. oferta” estará definida en el balance composicional, como también en las formas de administración de los nutrientes.
Algunos principios básicos a tener en cuenta: Los caballos tienen una lenta, larga y metódica masticación, con una gran producción de saliva, lo que obliga al estómago a repetidas evacuaciones (6 a 8 diarias). Si de volúmenes se trata, el equino tiene un aparato digestivo particular, complejo y sensible a cambios de alimentación, estabulación y condiciones climáticas. El SPC tiene una digestión pregástrica de baja intensidad, un estómago de escaso volumen que se evacua cuando se llenan las dos terceras partes de su capacidad, acompañado de un desarrollo importante del intestino grueso, ciego y colon, donde se digieren con intensidad los forrajes voluminosos.

Algunos componentes estratégicos y necesarios en la nutrición del caballo: proteínas digestibles y de alto valor biológico (definido en la composición de aminoácidos esenciales, es decir, aquellos que el caballo no puede sintetizar y necesita ser administrado en la ración), hidratos de carbono (almidones y azúcares de alta digestibilidad como aporte de energía), ácidos grasos (especialmente insaturados: Omega 3, Oleico, Linoleico y Linolénico), minerales (Calcio, Cobalto, Cobre, Cloro, Fósforo, Hierro, Magnesio, Manganeso, Molibdeno, Potasio, Selenio, Sodio y Yodo) y vitaminas (nueve hidrosolubles del Complejo B + Vitamina C, y las solubles en grasa (ß-Caroteno o provitamina A, vitaminas D2, D3, E y K).

Una alimentación apropiada indefectiblemente necesitará no sólo aportar los componentes nutritivos necesarios en forma equilibrada, sino también balancearlos y administrarlos correctamente, cuestión extraordinariamente compleja.